viernes, julio 28, 2006

Buscando en el baúl de los recuerdos

Ayer me encontré con ella. Iba por la calle y la ví. Y me vió... Después de tanto tiempo ahí estaba: mi ex.
La conversación fue banal, insulsa e indefinida. Porque ninguna de las dos estábamos hablando de nada, sólo nos mirábamos y a cada una se nos pasaban mil pensamientos distintos por la cabeza en el recorrido que descaradamente seguían nuestros ojos por cada uno de los nuevos detalles y antiguos recuerdos del cuerpo de la otra. Situación extraña e incómoda, sin duda. Hasta que las dos decidimos que dejase de serlo recurriendo a una huída infalible del tipo -"Bueno... pues nada, a ver si quedamos o algo va?" -"Sí, claro... venga nos vemos, chao!".
Así que, mientras seguía mi camino hacia mi casa, tuve una revelación definitiva: nunca la podré olvidar. Pero no porque la siga queriendo, sino porque he descubierto que cuando te han hecho sufrir tanto, cuando te han dejado mientras tú aún amabas a esa persona, cuando tu mundo se derrumbó y nunca supiste porqué... entonces jamás se olvida. Porque esa espina sigue ahí, porque las personas tenemos siempre sed de venganza, de devolver el daño recibido, de hacer ver a los demás lo mucho que hemos sufrido por ellos. Porque del amor al odio hay sólo un paso, y el odio es un sentimiento egoísta que reclama a gritos su momento para devolver todo el rencor que lo compone y darse al alivio en su extinción. Porque el dolor sin ser reconocido no vale nada. Porque no es justo sufrir sin que la otra persona se de cuenta, sin haberle removido almenos la conciencia. Porque cada lágrima vale una sonrisa que no tuve. Porque cada día que no la tuve y la quise fue un día perdido y gris. Porque ella nunca lo supo y nunca lo sabrá.
Por todo esto me dí cuenta de que cuando no tuviste tu oportunidad en su momento, siempre la buscas. Y aunque no se lo merece, hoy le dedico este post y esta poesía que le escribí hace tiempo, cuando conseguí dejar de quererla aunque no olvidarla.

"Pese que ya te he olvidado, me acuerdo de tí.
Fuiste tú quien me enseñó el poder de la mirada,
nunca antes había mirado a alguien a los ojos como a tí.
Tú me quitaste el miedo.
Recuerdo tu oscura mirada, tus oscuros ojos...
No olvido tu piel, suave y dichosa.
Ni tu risa, contagiosa y carroñera como la de una hiena.
Tus manías.
Siempre recordaré aquella noche en la que te regalaste a mí, siempre.
Tus manos.
Tu aliento.
Tu respiración... mi respiración.
Sólo tú lograste robarme la cordura. Mi obsesión: tú.
Nadie me ha dado tan poco como tú, pero tampoco nadie me ha hecho sentir tanto.
Nadie me ha robado tantas lágrimas como tú. Nadie.
Nunca olvidaré tu eterna tristeza.
Sabes que yo jamás te hubiese hecho daño. Espero que ella te haga feliz,
siento no haber sido capaz de hacerlo yo misma.
Sabes que aunque ya te he olvidado, jamás te olvidaré. Lo sabes.
Cada vez que me vuelvas a ver lo sabrás.
Mi mirada nunca miente, tú lo sabes...
tú me enseñaste a no mentir. Qué irónico... tú!
Pese que ya te he olvidado, me acuerdo de tí.
Es por esto por lo que te dedico aquellas poesías que te regalé aquella noche y que nunca leíste.
Pese que ya te he olvidado, me quedo con tu olor."

jueves, julio 27, 2006

Son preciosos nuestros besos

Besos. Besos que te hacen rozar la locura. Besos que te llevan sin piedad a ella. Besos que te vuelven a hacer sentir partes de tu cuerpo que habías olvidado. Besos sin nombre. Besos eléctricos, que te ponen los pelos de punta y hacen que desfile un hormiguero entero desde tu estómago hasta tu cerebro. Besos que no se olvidan. Besos de invierno, que quitan el frío en cualquier lugar. Besos de despedida. Besos vampiro, para quedarte con todo lo que puedas por las buenas o por las malas. Besos que susurran lo que no se puede gritar. Besos prohibidos. Besos que ganan al sexo. Besos de colores, besos de sangre, besos de azúcar, besos de agua... Besos, besos y más besos.



"¿Qué pueden tener de malo si es lo que mejor hacemos?... Son preciosos nuestros besos, aunque nadie pueda verlos."

sábado, julio 22, 2006

Pocas veces me siento tan libre como aquí, en esta isla mágica. Isla de las emociones, de atardeceres que te roban la mirada, de sueños y despertares tempranos... paraíso vecino. Y el Mar.

"EL MAR..."

"EL MAR..."

"EL MAR..."

Inmenso. Infinito. Que me acoge y que me acuna, me mece y me duerme. Que me protege y me ama. Me entrego a él. "Soy tuya, tómame". Sientes que te acaricia la libertad cuando te sumerjes en él... te dejas llevar, simplemente te dejas llevar. Cierras los ojos y haces el muerto. Pero tranquilo, estás a salvo. Te está cuidando. Entonces flotas y tu respiración se realentiza. La oyes. Sólo escuchas el sonido de la arena y de tu respiración. Nada más. No necesito nada más. Te sientes bien y derrepente notas algo: entre tu pecho y tu cerebro se produce algo indescriptible... es una sensación única. Un subidón de adrenalina o similar, "endofinas en la mente". Hay que saber sentirlo. No todo el mundo sabe que se puede sentir algo así simplemente entregándote al mar... pero yo sí lo sé, yo sí.
Con qué poco soy feliz. Es en estos momentos cuando me doy cuenta de que lo tengo todo. "Lo bueno no vale dinero".

viernes, julio 21, 2006

Soledad, no me dejes sola

Hola de nuevo, Yo Misma. La verdad es que creo que esto me va a venir genial como terapia, si si.

Muy frecuentemente me gusta darme un poco de conversación a mi misma, porque oye, tanto cuidar a los amigos, a los papis, a los hermanos... y porqué no nos cuidamos también a nosotros mismos?? y porqué no nos llamamos a nosotros mismos para tomar un café? o para ir a dar una vuelta? o para charlar, o para llorar, o para conversar? eh?? claro, luego nos sentimos culpables cuando no hemos atendido suficiente a la gente que nos rodea, pero... y porqué no nos sentimos así cuando no nos atendemos a nosotros mismos? es más, incluso a veces nos sentimos mal por estar haciéndolo en lugar de "aprovechar el tiempo" en hacer algo con los demás. Pero ahí está el fallo, "aprovechar el tiempo" para la mayoría de la gente significa utilizarlo de tal manera que nos permita estar el menor tiempo posible en contacto con nosotros mismos, es decir, a solas. Aprovechar el tiempo para la gente supuestamente es tener la mente tan ocupada en hacer algo "útil" que nos impida darnos cuenta de nuestra propia soledad. Porque esa es la realidad, que estamos solos. Los amigos, la familia, la pareja... no son más que lazos ficticios que cubren nuestra soledad disfrazándola y adornándola. Pero no son más que falsas extremidades que nunca podrán llegar a sustituir nuestro silencio. Todo lo que va más allá de nuestros propios límites físicos y psíquicos, todo lo que no es materia nuestra, está fuera de nosotros y, por tanto, fuera de nuestra realidad, ya que la realidad no está sino en la mente de cada uno, puesto que somos individuos: "mentes individuales", como la misma palabra indica. Dicho esto, no cabe más que pensar que todos los esfuerzos que hagamos que no vayan dirigidos en primer lugar a nosotros mismos serán un entorpecimiento para nuestro desarrollo personal y espiritual. De modo que "aprovechar el tiempo", almenos en mi opinión, debería ser sinónimo de estar a solas con uno mismo, de disfrutar haciéndolo, de reflexionar detenidamente sobre uno mismo y conversar tantas veces como haga falta con nuestro interior para poder atenderle como se merece en sus únicos momentos permitidos que están medidos en el reloj de nuestra soledad.
"La soledad será siempre nuestro peor enemigo cuando no sepamos hacer de ella nuestro mejor aliado."

jueves, julio 20, 2006

Para empezar, "buenos días a tod@s".

Emm... bueno, no pensé que sería tan dífícil hacer una presentación de un blog, así que reduciré esta incómoda situación (para mí) a unos breves y cutres apartados para que os hagáis una pequeña idea de lo que podréis encontrar por aquí en futuras deambulaciones:

- Excesívamente breves comentarioso o aburridísimas parrafadas (según el día) sobre cualquier tipo de reflexión, ya sea estúpida o con algún interés, de temas variados que me rondan por la cabeza día sí y día también.

- Historias más o menos absurdas sobre acontecimientos del pasado y del presente, y si me apetece también del futuro, que para eso está la imaginación, ¿porqué no?.

- Alguna que otra falta de ortografía ya que, sintiéndolo mucho, no sé yo si me leeré 2 y 3 veces el post para revisarlo, porque de todas mis cualidades o defectos (según se mire), el de vaga es el que más me caracteriza. Y con esto no quiero decir que las faltas que tenga se deban a eso eh? que modesta también soy, un poquito, y sé que más de una falta será de cazurrería pura y dura.

- Y para que lo vamos a negar, deshaogos y despotricamientos sobre mi propia vida y la de los demás, que para eso escribe uno un blog, aunque nuestro propio egocentrismo nos impida darle a él mismo todo el mérito de la decisión.

Bueno, dicho lo dicho, me despido hasta próxima inspiración. Saludos para tod@s.